Aprendizajes de gestión de crisis nacional política socio económica desde las Microfinanzas.
Llevamos como nación 16 meses de estar gestionando la crisis política socio económica y nos ha resultado positivo algunas prácticas para mantener el negocio en marcha y con rentabilidad. A continuación enlisto estas prácticas positivas como una forma de sistematizar la gestión empresarial.
Gestión de la liquidez. Sin ella estaríamos en un escenario de estrés financiero que nos puede llevar a insolvencia ante nuestros acreedores locales, nacionales e internacionales. Para ello, es importante definir un límite de liquidez mínimo que asegure flujo de caja positivo y no tener dinero ocioso en las cajas de las sucursales y en las cuentas bancarias. Seguido, buscar cómo generar mayores rendimientos de las disponibilidades para asegurar más ingresos financieros totales. Otra fuente importante de liquidez es el porcentaje de fidelización de clientes, interprétese como clientes únicos, lo cual asegura flujo de caja para las operaciones, calidad de cartera y menor gasto para provisión de cartera incobrable. Sumado a esto, una efectiva gestión de cobranza con la cartera en mora, vencida, judicial, saneada o castigada y venta de bienes adjudicados. Adicional contar con una variedad de servicios financieros que den valor agregado a los productos crediticios tradicionales y no tradicionales y de paso ayuda en aumentar los ingresos totales mes a mes.
Gestión de prevención de lavado de activos y prevención al financiamiento al terrorismo. Este tema pareciera ser árido y difícil de aplicar en las operaciones día a día, sin embargo, no es así; se puede gestionar efectivamente mediante el oficial de cumplimiento, la aplicación de un sistema integrado a la plataforma tecnológica de la entidad que tenga como función el prevenir, detectar y reportar operaciones inusuales o sospechosas a las autoridades nacionales competentes en esta materia.
Este sistema de monitoreo debe dar salida al contenido de la política, manual, reglamento, código de conducta, procedimiento para la detección de operaciones inusuales o sospechosos a las cuales se les debe aplicar la debida diligencia al cliente para conocer el origen de los fondos.
Además, se debe hacer la debida diligencia a todos los proveedores de bienes, servicios y de fondeo. Contar con un organigrama ajustado a la realidad institucional, donde se delimiten tramos de funciones, responsabilidades y facultades resolutivas. Debe existir un POA flexible que permita adecuarlo al contexto del país y de la entidad que incluya procesos de capacitación. Se deben elaborar informes mensuales para el conocimiento de la gerencia general a fin de ir calibrando la efectiva gestión de prevención de LAFT.
Finalmente, debe existir un presupuesto que permita tener en la entidad una cultura provisoria real en los colaboradores en materia de PLAFT. Esto involucra a toda la familia institucional.
En el siguiente artículo hablaré de la gestión de negocio y finanzas.
Denis Alemán Casco, Msc²