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Denis Alemán Casco

Los impactos de esta crisis socio política económica en los clientes de Microfinanzas

Diversificación de su liquidez. Proviene de sus negocios, aunque estos han tenido una fuerte reducción entre 50% y 40% de sus ventas, remesas, pensiones (alimenticias y jubilación), salario, servicios de alquiler, agricultura, pecuario, mano de obra agropecuaria.

Descapitalización. Están vendiendo sus activos (casa, carro, moto, terreno, finca), para honrar sus deudas y suplir sus necesidades básicas.

Sobrevivir. Reduciendo gastos, costos y gastos operativos, cancelando sus créditos, no renovando, emigrando al extranjero con sus familias, emprendiendo otras actividades económicas, ahorrar lo más que se pueda, ventas de contado, enviando a sus hijos a vender ambulantemente.

Crecimiento de la informalidad. Invirtiendo cautelosamente, la gran mayoría está optando por negocios donde se promueve la venta de alimento: fritanga, comida rápida, elaboración de tortillas, nacatamales, venta de productos cosméticos y perfumes, venta de productos medicinales, compra menor de inventario, quedarse solo con el inventario que tiene y darle mayor rotación, adoptar medidas extremas como dejar de vender bebidas y carnes para disminuir gasto de energía eléctrica.

Variando rutas de ventas. Bajar porcentaje de utilidad para vender por mayor. Búsqueda de nuevos proveedores para minimizar costos. Sustituir vehículos de gasolinas por otros más económicos. Orientar su inventario de acuerdo a la demanda actual y capacidad de compra de los clientes.

Implementando nuevas dinámicas y estrategias económicas. Diversificación de cultivos: café, granos básicos, achiote, cacao, musáceas, hortalizas y animales de patio. Ofreciendo rebajas o promociones con el fin de vender y rotar su mercadería lo más que se pueda. Renovar sus créditos para incrementar capital de trabajo, analizando previamente si esta inversión será efectiva y dará resultado positivo. Unificación de deudas. Poniendo en marcha la cultura del ahorro. En el caso de los clientes pecuarios, han orientado su actividad a la producción de leche, como una estrategia de liquidez diaria.

Aprendizajes de vida. Nuestra economía es muy frágil. La inestabilidad social y politica está matando nuestra débil economía. Como personas somos muy vulnerables a factores externos y no estamos preparados para las crisis. Los mercados son ligeramente cambiantes, por lo que debemos ser precavidos con el apetito de riesgo. Debemos de crear un esquema de riesgo que nos permita saber qué hacer en caso de una crisis para evitar la improvisación al momento de ocurrencia de un evento. Este esquema se puede vasar en la hipótesis de que cada 10 años ocurren crisis. La diversificación de ingresos nos hace menos sensibles ante crisis. Valorar más nuestro trabajo, esforzándonos más, mejor planificación del uso del tiempo. Mejor atención al cliente. Mejores vendedores. Adaptarnos a los cambios. Desarrollar otras habilidades que antes no las teníamos para sobrevivir. Educación financiera desde preescolar.

Las crisis son inevitables, por lo menos cada década ocurre una crisis, por ejemplo: 1998/1999, 2008/2099 fueron años de crisis. Ahora 2018. Lo positivo de las crisis es que dinamizan la evolución. Las crisis son como los rayos X, descubren la realidad interna. Con las crisis vemos lo que no logramos ver en tiempos normales. Las crisis nos dan señales claras si estamos bien o mal, correctos o errados. Las crisis son oportunidades de aprendizaje sin igual. En la crisis hay que desaprender de lo que sabemos y aprender de nuevo lo que creemos que ya sabemos.

Estos tiempos difíciles nos obligan a reinventarnos, lo cual nos lleva a considerar nuevas estrategias para sobrevivir aún con los vientos en contra. Es cuestión de cómo colocar las velas del barco para aprovechar esos vientos y mover el barco hacia donde queramos.

El autor es Denis Antonio Alemán Casco, Máster en Administración de Empresa y Máster en Administración de Instituciones de Microfinanzas.

Aprendizajes de gestión de crisis nacional política socio económica desde las Microfinanzas.

Llevamos como nación 16 meses de estar gestionando la crisis política socio económica y nos ha resultado positivo algunas prácticas para mantener el negocio en marcha y con rentabilidad. A continuación enlisto estas prácticas positivas como una forma de sistematizar la gestión empresarial.

Gestión de la liquidez. Sin ella estaríamos en un escenario de estrés financiero que nos puede llevar a insolvencia ante nuestros acreedores locales, nacionales e internacionales. Para ello, es importante definir un límite de liquidez mínimo que asegure flujo de caja positivo y no tener dinero ocioso en las cajas de las sucursales y en las cuentas bancarias. Seguido, buscar cómo generar mayores rendimientos de las disponibilidades para asegurar más ingresos financieros totales. Otra fuente importante de liquidez es el porcentaje de fidelización de clientes, interprétese como clientes únicos, lo cual asegura flujo de caja para las operaciones, calidad de cartera y menor gasto para provisión de cartera incobrable. Sumado a esto, una efectiva gestión de cobranza con la cartera en mora, vencida, judicial, saneada o castigada y venta de bienes adjudicados. Adicional contar con una variedad de servicios financieros que den valor agregado a los productos crediticios tradicionales y no tradicionales y de paso ayuda en aumentar los ingresos totales mes a mes.

Gestión de prevención de lavado de activos y prevención al financiamiento al terrorismo. Este tema pareciera ser árido y difícil de aplicar en las operaciones día a día, sin embargo, no es así; se puede gestionar efectivamente mediante el oficial de cumplimiento, la aplicación de un sistema integrado a la plataforma tecnológica de la entidad que tenga como función el prevenir, detectar y reportar operaciones inusuales o sospechosas a las autoridades nacionales competentes en esta materia.

Este sistema de monitoreo debe dar salida al contenido de la política, manual, reglamento, código de conducta, procedimiento para la detección de operaciones inusuales o sospechosos a las cuales se les debe aplicar la debida diligencia al cliente para conocer el origen de los fondos.

Además, se debe hacer la debida diligencia a todos los proveedores de bienes, servicios y de fondeo. Contar con un organigrama ajustado a la realidad institucional, donde se delimiten tramos de funciones, responsabilidades y facultades resolutivas. Debe existir un POA flexible que permita adecuarlo al contexto del país y de la entidad que incluya procesos de capacitación. Se deben elaborar informes mensuales para el conocimiento de la gerencia general a fin de ir calibrando la efectiva gestión de prevención de LAFT.

Finalmente, debe existir un presupuesto que permita tener en la entidad una cultura provisoria real en los colaboradores en materia de PLAFT. Esto involucra a toda la familia institucional.

En el siguiente artículo hablaré de la gestión de negocio y finanzas.

Denis Alemán Casco, Msc²